lunes, 18 de abril de 2011

PARO O HUELGA JUDICIAL ILEGAL

Bien saben los abogados que un ‘paro’ es un cese ilegal de actividades laborales y que las consecuencias son procesos penales y disciplinarios que no constituyen de modo alguno persecución laboral, sino el debido proceso contra quienes con sus actuar ilegal quebrantan la Constitución.

Así las cosas, la organización ‘Sed de Justicia’ apoya a los funcionarios judiciales en sus peticiones laborales, pero, reprocha el medio utilizado por los funcionarios toda vez que pueden acudir a las vías ordinarias que ofrece el Derecho para la consecución de sus pretensiones, es decir, el propio ordenamiento jurídico les ofrece a los funcionarios judiciales las vías de derecho sin necesidad de acudir a medios tan violentos como un paro judicial, pues es una vía de hecho que lacera como espada de doble filo derechos fundamentales de los ciudadanos, desamparando así a quienes deben acudir a las acciones de tutela, a los niños que esperan que un juez les proteja el derecho a alimentarse y todos aquellos derechos fundamentales que se encuentran bajo la protección del servicio público esencial de la administración de justicia. La administración de justicia es un servicio público de carácter esencial y no se puede permitir que las mismas autoridades que lo administran sean quienes promuevan un cese ilegal de actividades, claro está que el Derecho es una ciencia que exige a los abogados y con mayor razón a jueces y magistrados una máxima de responsabilidad social.

La organización ‘Sed de Justicia’ apoya los derechos laborales que pretenden los funcionarios judiciales, pero igualmente reprocha que mientras exigen mejoras laborales nada hacen para mejorar el servicio de la administración de justicia, observamos con preocupación los procesos constitucionales como la tutela y las acciones populares donde los funcionarios muestran una especial aberración pues no les basta la lentitud de los procesos sino que además profieren una serie de fallos que atentan contra los derechos humanos.

Los funcionarios judiciales exigen prebendas pero no son recíprocos con la ciudadanía, pues la gran mayoría de funcionarios, casi todos ellos con orígenes de provincias deprimidas social y económicamente, reflejan su resentimiento social desquitándose con el abogado litigante y con el ciudadano quien clamando justicia solo encuentra la injusticia que imparten estos funcionarios. La organización ‘Sed de Justicia’ clama justicia a los funcionarios judiciales solicitándoles de manera respetuosa que reflexionen en esta jornada de cese ilegal de sus actividades laborales, de tal forma que exijan pero gánense las pretensiones que claman siendo excelentes profesionales, esto es aprobando sus exámenes calificatorios y garantizando, promoviendo y desarrollando como representantes del Estado colombiano la protección de los derechos humanos.

Óscar Santodomingo Payeras
Presidente Organización
Sed de Justicia

(Publicado en el diario El Heraldo de Barranquilla Colombia,http://www.elheraldo.com.co/ELHERALDO/BancoConocimiento/A/alecto16sep/alecto16sep.asp?CodSeccion=16)

sábado, 9 de abril de 2011

SERÁ EL CIELO ¿COMUNISTA?

Rezaba en su templo, un pastor cristiano, que “en el cielo todo es abundante, que todos los hombres son iguales, que no existe el hambre, que todos tienen todo”, y resalta, que “en el cielo no hay problemas de inequidad ni de exclusión social”.

Cuando escuche tales palabras sentí miedo, el miedo de los capitalistas, y me pregunté a mí mismo, ‘será el cielo ¿comunista?’.

Tomando literalmente las frases del pastor, la respuesta es un Sí rotundo, sin lugar a duda alguna. Recordé aquellos autores prohibidos por mis profesores de la universidad, todos Doctos del viejo continente, a Marx, a Lenin, a Mao, a Bolívar, a Castro y un sin número de diabólicos pensadores que pensaron, que la propiedad de un hombre debe estar al servicio de la humanidad.

Pero, en la ciencia la verdad es relativa, y me preocupa que por las palabras sagradas del pastor, los autores diabólicos que he mencionado pasen ahora a ser ángeles, pues todos ellos, al igual que el pastor cristiano, hablaban de una sociedad donde todo fuera para todos, evitando el hambre y la exclusión social, es decir, una propuesta de vida exuberante.

Prosiguió el pastor diciendo que “el sistema del cielo es el mundo de Dios y el mundo terrenal es el sistema de los hombres”, entonces mi preocupación aumentó y sin vacilación deduje que ¡el cielo es el sistema comunista y la tierra el sistema capitalista!, porque en el segundo se encuentra todo lo que Dios odia de sus hijos: la desigualdad, la inequidad, la exclusión social, el hambre, la enfermedad, es decir, el sistema de las ofensas donde las máximas, ya expresadas por otros, son: “hombre lobo de otro hombre” y “Del alma de los unos los otros se alimentan”.

Así las cosas, en medio de tantas tribulaciones, escuché al pastor quien finalizó su evangelio expresando que “pide a Dios y te dará en tierra todo lo que pidas”, cuando oí estas últimas palabras, inmediatamente cesaron mis miedos y entendí la razón de ser del sistema capitalista, el sistema del mundo terrenal, el cual defiendo vehementemente. La razón es: que ‘si adoras a Dios, él te da todo, luego entonces aquellos seres que tienen poco, es porque no creen en Dios´, por lo tanto, ‘el sistema capitalista es aquel donde el hombre en vida tiene derecho a ver las ganancias netas de su fe´. En otras palabras, ‘el parámetro de medición del hambre, la pobreza, el egoísmo y la inequidad es la FE en Dios; entonces, ‘los pocos que poseen riqueza es porque su FE es mayor y los muchos que son desposeídos es porque no tienen o es poca su FE´; y yo que pensaba que el problema era por la mala redistribución de la riqueza. Pero repito, es científicamente comprobado que el cielo es ¡COMUNISTA!

Ahora bien, concluyo con la rigurosidad de los Doctos franceses preguntándome ‘¿Se debe ser y vivir en tierra como capitalista para ganarse un espacio en el cielo comunista?´