sábado, 29 de marzo de 2014

DESPERTANDO AL AVE FÉNIX!


Por: OSCAR SANTODOMINGO PAYERAS
Hoy despierta la Nación con una grave noticia: A Don Antonio, actor político y ex-comandante de las autodefensas de Colombia le han negado el beneficio de la libertad, después de ocho años de encontrarse en prisión.
El Gobierno de Santos ha dado la orden suprema: Excluir de Justicia y Paz a los más importantes actores políticos y ex-comandantes de las Autodefensas. La Fiscalia General de la Nación en cabeza del abogado de SaludCoop (entidad que más ha matado seres humanos en Colombia) Dr. Eduardo Montelalegre ejecuta la orden. Don Antonio la primera VICTIMA.
Las Autodefensas Campesinas de Colombia fue un grupo político armado que dieron ejemplo en el mundo de Paz, ellos se entregaron para dar ejemplo de paz y esto generó un acuerdo que concluyó en un marco jurídico para la paz. Desde el momento de su entrega la gran mayoría han contribuido con información y con varias formas de reparación; sin embargo, el Estado en forma hipócrita para encubrir su complicidad culpa a esos héroes de guerra, únicos en la historia, en debilitar eficazmente a los grupos armados de las FARC_EP y el ELN.
La fiscalia, procuraduria y magistrados de Justicia y Paz al unisono cumplen la orden presidencial, en medio de montajes. Creen que estos Grandes Guerreros los debilita una cárcel, prácticamente la justicia se burla es estos Honorables Guerreros que fueron activados por la necesidad de combatir la injusticia.
El proceso de paz con las autodefensas, como todos en el mundo dejan cenizas que prueban que el fuego ha sido apaciguado, pero la burla de la justicia, el juego sucio de la fiscalia, pueden despertar al AVE FÉNIX, que puede volver más fuerte como resultado del irrespeto con la Paz.
El Gobierno en medio del proceso de paz con las FARC pretende negar los beneficios de los excombatientes de las autodefensas, lo que se traduce en hacer paz despertando el AVE FÉNIX DE LA GUERRA.
Todos los ciudadanos de Colombia debemos ser veedores del proceso de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia y hacerlo respetar, es el único mecanismo para que esas cenizas sigan siendo el ejemplo de la paz.

viernes, 21 de marzo de 2014

¡LAS PROSTITUTAS MÁS DECENTES QUE LAS ACADEMIAS DE DERECHO! y PETRO?


Por: Oscar Dario Santodomingo Payeras
Abogado Consultor

El Derecho es una ciencia y conciencia para quienes la estudian, sin embargo tenemos que basta que se politice un tema jurídico y la ciencia desaparece y la conciencia se lumpeniza.

Un hecho estremece al país. Una institución jurídica internacional de derechos humanos nos ordena la protección de un ser humano. El gran debate, debemos ejecutar esa orden o no?

Para quienes hemos tenido la gran oportunidad de estudiar la ciencia del Derecho en prestigiosas universidades como el Externado de Colombia, tanto en sede de pre-grado como en post-grado, hoy día, en mi caso especifico me pregunto: ¿he sido victima de una estafa o son mis profesores bandidos de la peor calaña?

Ayer, mientras el actual alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, le informaba al país que había sido objeto de protección internacional por parte de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) quien ordenó la aplicación de unas medicas cautelares; inmediatamente mi profesor Jaime Bernal Cuellar, prestigioso penalista, expresaba en los medios de comunicación que Colombia no estaba obligada a ejecutar la orden.

El concepto de Bernal Cuellar, quien en otros tiempos fue Procurador General de la Nación, me cayó como balde de agua fría. Cómo este ilustre profesor que es miembro del Consejo Superior Directivo del Externado de Colombia le expresa públicamente a sus estudiantes y al mundo entero que No debemos hacer efectiva la orden de la CIDH. Cual es el limite de conciencia científica?

El citado profesor, me hace recordar la doble moral Ramiro Vejarano quien una vez me insulto por ser negro. Básicamente me recordó la doble moral de las instituciones educativas, que resaltan que primero es lo político (esto significa prestigio, fama y mucho dinero) que la conciencia científica.

El Derecho además de ser ciencia, implica para quienes la estudian una forma de conciencia, de vida que nos separan de aquellos que se acogen al mundo del derecho. Esa forma de vida es la que en este momento y en este debate defiendo: El respetar el “Estado de Derecho” que hoy va más allá de una soberanía nacional.

La universidad me enseñó que existe una pirámide de Kelsen donde existe un derecho supranacional que se incorpora a nuestro Estado a través de la Constitución. Aprender esto le ha costado a mi padre y a mí muchísimo dinero. Mis sabios profesores crearon en mi toda una conciencia que ha generado en mi una Responsabilidad Social y entre ellas es la defensa del sistema regional de derechos humanos y el bloque de constitucionalidad.

Esta conciencia, más lo que hemos acogido como ciencia implica que aunque muchas veces el derecho no sea justo (Peces Barba) o no sea moral (Bobbio), debemos acatarlo, respetarlo. Esta “conciencia científica” me implica exponer que aunque no guste de Gustavo Petro, que aunque considere que ha sido justamente sancionado por el orden nacional a nivel disciplinario, hoy debe de acogerse y hacerse aplicar las medidas cautelares ordenadas por la CIDH que ordenan la protección inmediata a favor del actual alcalde de Bogotá.

Muchos son los profesores que en sede de especialización y maestría de derechos nos enseñan el orden internacional de derechos humanos. Si son profesores españoles o alemanes, o los loritos que solo repiten lo francés (Juan Carlos Henao) hacen reverencia explicando todo aquello de los Tribunales Internacionales de Derechos Humanos y como son sus conceptos y ordenes acatados por la Comunidad Europea; si son argentinos, enseñan que hoy día todas sus sentencias del orden nacional invocan los antecedentes de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Mucho dinero me costo escuchar aquello. Mucha es la “conciencia científica” que me ha generado aprender aquello. Pero bueno, aterrizo en Colombia y veo como mis ilustres profesores venden la ciencia y su conciencia al diablo político.

Dos antecedentes jurisprudenciales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos soportan los argumentos emitidos por la CIDH en la orden de medida cautelar el caso del gobernador de Venezuela Lopoldo Lopez, también sancionado por la Contraloría de su país, quien sanciona disciplinariamente a funcionarios públicos; el otro, es el caso del candidato presidencial en México Jorge Castañeda Guzmán. En ambos casos, se conminó a Venezuela y a México respetar el artículo 23 de la Convención Interamericana de Derechos Humanos.

De otro lado, nuestra Corte Constitucional ha emitido jurisprudencia que ordena la aplicación de medidas cautelares ordenadas por la CIDH. El artículo 23 de la Convención IDH es claro y la jurisprudencia de la Corte IDH es clara, y la jurisprudencia de nuestra Corte Constitucional es clara. Sin embargo, me aqueja el dolor, que nuestras academias producen profesores que no tienen conciencia científica, que en su ánimo por la fama y el dinero olvidan su responsabilidad social y se venden al mejor postor político.

Hay que resaltar, que muchos de nuestros magistrados de tribunales y altas cortes, les gusta vivir como mafiosos, y eso implica servir a los políticos que los eligen para el cargo. Detrás de cada magistrado colombiano existe un político al que ellos deben obediencia ciega y a quienes deben entregar la Gran Conciencia Científica del Derecho. Repito, aunque no guste de Petro, me quedo con Bobbio, Peces Barba, Garcia Maynez y ante todos con MI GENERAL SANTANDER QUIEN ME HA ENSEÑADO QUE LAS LEYES NOS DARAN LA LIBERTAD. ME QUEDO CON EL ESTADO DE DERECHO.
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