Por: Oscar Dario
SantoDomingo Payeras
Abogado Consultor.
Piedad es la
pretensión máxima de un hombre, quien víctima de un proceso penal inquisitivo,
las pruebas de su inocencia son invisibles para el soberbio y arbitrario
magistrado. Piedad es lo que pide un procesado cuando ya no existe Derecho. Piedad es la que clama la
bestia, el esclavo porque sabe que no tiene derechos y su vida depende del
arbitrio de su amo. Piedad es la que implora un ciudadano ante una justicia
incivilizada que niega de tajo el Estado de Derecho.
Humillado he visto a
un reo. Un reo que es amigo y sigue siendo mi amigo en medio de falsas
acusaciones que lo han elevado ha delincuente por culpa de una justicia
injusta. La clase política que pide que
me aparte de mi amigo, es la misma que compra y manipula esa justicia.
La justicia que juzga injustamente a mi amigo, ha nacido enferma, pues es la
hija de esa clase política.
Ayer fui a visitar a
mi amigo en su centro reclusorio, se encontraba con una raqueta
de tenis eléctrica jugando con los mosquitos, no paraba de jugar con ellos,
mientras debatíamos como va su proceso. Me advirtió, con su siempre tono
sereno, propio o muy parecido al de un ciudadano inglés:
-
Oscar juego con los moscos pero
racionalmente estoy muy bien.
Mi amigo sabía que lo
observaba en detalle. Se encontraba muy mucho más delgado, muy mucho más susceptible,
y como siempre, así se lo dije: Tranquilo sé que eres hiperactivo!
Su razón era muy mucho
más profunda, estaba por fin en el punto que se requiere para debatir el tema
de Justicia Humana. PEDRO MUVDI, mi amigo tenía sed, no de agua, sino de
compartir conmigo lo que en medio de sus miserias ha vivido para resolver aquellos
interrogantes respecto a la Justicia Humana.
PEDRO MUVDI, mi amigo,
el de muchos en el Departamento del Cesar y en Valledupar, me preguntaba y a su
vez afirmaba con pruebas irrefutables de su inocencia:
-
Oscar, no soy para-militar. Oscar,
nunca he sido de las Autodefensas. Oscar, nunca he auxiliado, ni he recibido
ayuda de ellos. Entonces porque me juzgan? Porqué me encarcelan y me humillan?
Escuché todos sus argumentos, cada
uno de ellos. Parecía Francesco Carnelutti contando “Las Miserias de su Proceso Penal”. Miserias
propias de un sistema jurídico con una Corte Suprema de Justicia que no tiene vergüenza
y no le importa como la han calificado internacionalmente.
Nuestra Corte Suprema de Justicia y
todo nuestro sistema penal, ha sido fuertemente sancionado moral y jurídicamente.
Recientemente el honorable Tribunal Europeo de Derechos Humanos o “Tribunal de
Estrasburgo” expresó que Colombia es un Estado que no garantiza los más mínimos
derechos humanos, entre ellos los derechos de un procesado penalmente.
Debí resaltarle, que su proceso,
además de “miserable”, es el propio narrado por Franz Kafka. Inclusive, y estoy
casi seguro, parece un proceso escrito como una obra de terror al mejor
pensamiento de Germán Vargas Lleras, de quien se dice, presuntamente aprendió,
de la lectura obligada del libro “El Sistema” del gran escritor Howard Fast.
Una Historia donde un partido político denominado: Cambio Radical, quiere
radicalmente acabar con un político liberal para que gane su lista al congreso,
y para ello, la justicia politizada encarnada en la Sala Penal de la Corte
Suprema de Justicia se esgrime como anti-héroe de una Nación para acabar con la
libertad de un hombre inocente, al “más pobre y miserable” de esta historia, al
procesado injustamente PEDRO MUVDI.
Como abogado y defensor de derechos
humanos de Colombia, ratifico lo expresado por el Tribunal de Estrasburgo, soy testigo de todas las miserias del proceso
penal colombiano que tortura al ser humano indignamente. En la actualidad,
puedo expresar con la autoridad que me brinda la experiencia adquirida como
litigante en la Justicia Transicional colombiana que mi amigo PEDRO MUVDI es
INOCENTE. Andrade y otros testigos, sumado a la historia de los hechos prueban
su inocencia.
Y, como se lo advertí a mi amigo,
deberemos de recurrir a la justicia inglesa para nos proteja con la espada del
Rey Arturo y la magia procesal de su mago Merlín del temible e impiadoso demonio
devorador de almas humanas: Sala Penal
de la Corte Suprema de Justicia.
Dios proteja a mi amigo, a mi profesora
Sandra Morelli Rico, que los colme de fortaleza ante la justicia colombiana
depredadora de inocentes. Que los bendiga con el DERECHO FUNDAMENTAL A LA
LIBERTAD.
No hay comentarios:
Publicar un comentario